La Costa da Prata abarca desde el norte de Lisboa hasta Fiqueira da Foz y es una alternativa muy atractiva para el turismo. Esta zona ha sido siempre muy frecuentada por los portugueses que desean escapar de Lisboa.
En la región hay ciudades medievales, pueblos pesqueros y edificios históricos.
En la Costa da Prata se conservan todavía las costumbres tradicionales portuguesas: se siguen usando burros, las mujeres mayores llevan vestidos negros con medias hasta la rodilla y los pescadores usan camisas a cuadros. En general, los portugueses suelen ser personas muy amables.
La Costa da Prata posee un clima casi perfecto: los inviernos son templados con temperaturas que rodean los 17º durante el día y en verano la brisa fresca del Atlántico permite una agradable temperatura promedio de 27º. La Costa da Prata disfruta de casi 275 días de sol al año.
El oceano Atlántico es frío; por ello el apodo local es "la costa fría" debido a la baja temperatura del agua. Sin embargo, las playas son muy soleadas y muchas de ellas están protegidas por rocosos acantilados.
En las ciudades y balnearios hay todo tipo de cafeterías, bares y restaurantes.
La gastronomía portuguesa utiliza ingredientes frescos cocinados de forma sencilla. Los platos de pescado fresco son la pauta. Los pescadores locales venden su captura del día a los restaurantes de la zona. Estas incluyen gambas, bogavante, cangrejo, sardinas y merluza. El plato nacional es el bacalao seco salteado llamado "Bacalhau" y se prepara de distintas formas. Otro plato típico es la "Caldeirada", un guiso consistente en una selección de pescado y marisco con tomates, ajo y patatas.
Durante las comidas, los restaurantes ponen pan, aceitunas, jamon, pastas de pescado, quesos, gambas, etc (el cubierto). Existe una amplia variedad de quesos de cabra y oveja de sabor fuerte y rico que se suele comer separado del plato principal. También se recomienda probar el cerdo asado de Barraida o el pollo guisado de Alcobaca.
Hay una apetecible variedad de pasteles y tartas regionales. Por ejemplo: pao-de-lo de Alfeizerao, pastas de Tentugal, arrufadas de Coimbra y Aveiro, cavacas, trouxas de ovos de Caldas da Rainha, ovos moles de Aveiro, pastel de alubias de Torres Vedras y compotas y fruta seca de Alcobaça.
Nuestro preferido entre la variada bollería nacional son los pasteis de nata, una pasta de hojaldre rellena de crema pastelera y espolvoreada con azuca y canela.
Los niños son siempre bienvenidos en los restaurantes.
Las comidas acompañadas con vinos regionales (tanto tintos como blancos) tienen precios bastante razonables.
En las riveras del Tejo se comenzó a producir vino hace 2000 años. Hay cinco denominaciones de origen en la región de Ribatejo: Almeirim, Cartaxo, Chamusca, Coruche y Santarém. Las viñas en los valles cercanos a Arrudo dos Vinhos son muy interesantes y famosas por sus vinos tintos de estilo Beaujolais.
Se recomienda probar los vinos espumosos de Barraida, tintos y blancos de Bucaçao, Cantanhede, Tomar, Gaeiras, Obidos, Rio Maior, Bombarral, Torres Vedras y Arruda.